Hay marcas que se recuerdan por su logo, sus colores o su tono de comunicación.
Y hay otras que se reconocen incluso antes de mirarlas. Basta con sentirlas.
Eso es un logo olfativo —también llamado odotipo—: una fragancia única y exclusiva creada para representar la identidad de una marca. Una firma invisible que no busca solo aromatizar un espacio, sino comunicar quién eres, cómo te sientes y qué experiencia ofreces.
¿Qué es un logo olfativo?
Un logo olfativo es una fragancia diseñada especialmente para una marca y pensada para integrarse en sus distintos puntos de contacto físicos: espacios, experiencias, recorridos o incluso productos.
Su función es reforzar el posicionamiento de marca, generar una conexión emocional profunda y construir recuerdo.
No se trata de un aroma genérico ni decorativo. Es identidad hecha fragancia.
¿Por qué funciona?
El olfato es el sentido con mayor poder evocador. Tiene una conexión directa con la memoria y las emociones, lo que hace que un aroma pueda generar una reacción inmediata y duradera.
Los aromas que olemos influyen de manera muy significativa en nuestras emociones y en nuestra memoria: recordamos más lo que se huele que lo que solo se ve
Por eso, cuando una marca logra un aroma propio y coherente, se vuelve más reconocible, cercana y difícil de olvidar.
¿Dónde se aplica un logo olfativo?
Los logos olfativos se utilizan en espacios y experiencias donde la marca se vive más allá de lo visual:
tiendas, oficinas corporativas, hoteles, showrooms, eventos, espacios de atención al público, empaques o experiencias presenciales.
El objetivo es siempre el mismo: crear una experiencia consistente y memorable, donde el aroma refuerce lo que la marca quiere transmitir.
¿Cómo se crea un logo olfativo?
El proceso parte desde la identidad de marca.
Se analizan sus valores, personalidad, público y objetivos, para luego traducir todo eso en un lenguaje olfativo propio.
A partir de ahí, se desarrolla una fragancia personalizada y exclusiva, que luego se implementa mediante sistemas de difusión pensados para mantener una presencia constante, reconocible y coherente en los distintos espacios.
No es solo marketing aromático. Es branding sensorial aplicado de forma estratégica.
Un aroma que trabaja para tu marca
Un logo olfativo bien diseñado puede hacer que un espacio se sienta más acogedor, inspirador o memorable.
También puede aportar diferenciación, fortalecer la experiencia de marca y aumentar la lealtad.
En Cramer desarrollamos logos olfativos de manera colaborativa, trabajando junto a cada marca para crear un aroma que la represente de forma auténtica y consistente.
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